sábado, 19 de abril de 2014

ESA RISA




Da vueltas y vueltas en su cama, en el viejo Winco gira y suena, rayado, un disco:”…su risa loca…” “…su risa loca…” “…su risa loca”. Son las 4,30 de la madrugada, él lo sabe por que está llegando el primer tren, acompasa el ruido del tren al disco: “chaca, chaca” “chaca, chaca”; “…su risa loca…”; “chaca, chaca”. Recuerda las veces que acompasaban el ritmo del amor de ellos con el del tren y ambos reían.

            Otra vez el tema de la risa, la de ella, que no era una risa loca. Era, la que le soltaba los pájaros por las mañanas, la que entibiaba el cuarto junto a los rayos del sol que pasaban entre el paraíso y el nogal. Era esa risa que mantenía la luz encendida y el piso lejano.

            Vuelve a su memoria la noche en que se conocieron, en el club del barrio con orquesta en vivo. Ella tímida al lado de su madre apenas sonrió cuando él con un gesto la invitó a bailar y luego bailaron toda la noche al ritmo firuleteado de las milongas y su risa. También la otra noche, la más oscura, la más negra, aquella en que la barbarie loca les arrebató sus hijos, aquella en la que se perdió también esa risa para transformarse en lucha, golpear de puertas, llanto de fe. Él detrás de ella, acompañando, pero siempre detrás.

            Piensa que cuando bailaban y cantaban los tangos, él siempre pensó que no la merecía, y tenía miedo de ser abandonado, de quedarse solo. Pero, eso no pasó, todo se transformó en un cambalache gigante, uno que ni Discépolo imaginó. Y nadie escribió un tango con lo que sucedió, cómo, cómo describir aquella terrible pérdida. Cómo hacer para contar la infinita cantidad de veces en que una leve sonrisa de esperanza aparecía en sus rostros al sentir un toque o un llamado en la puerta y desvanecerse inmediatamente porque no eran ellos…no eran ellos

            Ella tampoco duerme, la siente en la cocina, cocinando una tarta invertida de manzanas, por el olor lo sabe. Escucha el ruido de cacharros, está lavando y limpiando todo por enésima vez y no porque esté sucio sino, porque algo tiene que hacer mientras espera que llegue la mañana.

            Esa cita.

            A las nueve les dijeron.

            Van a pasar a buscarlos.

            Ella va, después de treinta y tantos años a recuperar un nieto, él además busca una risa, esa risa.

martes, 15 de abril de 2014

Mini cuentos eróticos con un toque de humor

Estos fueron los otros minis que mandé a Cuentos y Más por la convocatoria erótica.



Para cuando Ulises terminaba de buscar a Penélope debajo del tejido, se le habían pasado las ganas.


-Vamos por el quinto- dijo ella y me descartó indecorosamente, junto a otros tres tipos.


Hastiado de las muñecas, el payaso aprovechando sus conocimientos en globología se dedicó a la zoofilia inflable.

domingo, 13 de abril de 2014

Mini Cuentos eróticos con un toque de humor

Agosto de 2012. Convocatoria del sitio Cuentos y Más. Mi texto, Minero, fue uno de los diez seleccionados.


Minicuentos eróticos con un toque de humor: Resultados de la convocatoria
Publicado en: Eróticos con humor
http://www.cuentosymas.com.ar/blog/wp-content/uploads/2012/07/sex-font-300x163.png
Estamos felices porque llegó más de medio millar de microrrelatos para participar de este concurso, que exigía escribir en un máximo de 140 caracteres un minicuento erótico con un toque de humor.
Y no sólo escribieron lectores de todos los rincones del país, sino también de España, México, Uruguay, Colombia, Venezuela y Puerto Rico, demostrando que en materia de literatura “el tamaño no importa…”.
Queremos agradecer especialmente a nuestro jurado, el humorista y escritor Rudy, de Sátira 12, y a la periodista y escritora Ingrid Beck, de la revista Barcelona, así como a las editoriales que donaron gentilmente sus libros: Capital Intelectual y Colihue.
A continuación compartimos con ustedes los 10 relatos seleccionados. ¡Gracias a todos por animarse a participar y por sumarse siempre a nuestras propuestas!
Saludos,
Cuentosymas
TEXTOS SELECCIONADOS
Adriana Lis Maggio
Buscaba el punto g y cuando lo encontró, quiso la h y la i… En la jota ella lo editó y batieron records de venta. Tirada va, tirada viene.
Beatriz Chisleanschi
DE RECHUPETE
Lo olió, lo lamió, lo saboreó y se lo tragó. La caníbal durmió satisfecha.
Carolina Fernández
JUEGO
Viéndolo lerdo para el arranque, Eva se animó: “Juguemos a la maestra. Alumno Adán, ¡saque una hoja!”
Daniel Bilbao
VIRGEN
Pasé a buscarla. Me dijo que era virgen. Fuimos a un hotel. En el momento del éxtasis, juntó sus manos como orando, se elevó y desapareció.
Diego Hernán Farías
MODALES
Buenos días. Por favor. Sería tan amable. Con permiso. Muchas gracias. Perdón.
Ernesto Antonio Parrilla
AMBIGUO
Había algo en ella que me seducía, aunque por entonces no me decidía si eran sus tetas o sus bigotes.
Estela Maya
INTERRUPTUS
Quisieron hacer el amor apoyados en aquel roble viejo, pero se fueron por las ramas…
Omar Julio Zárate
MINERO
El minero regresó temprano a su hogar. Al llegar, su mina estaba siendo horadada.
Mónica Escobar
SUMISA
Iba de casa al trabajo y del trabajo a su casa. ¿Con qué otro iba a serle infiel si no era con el colectivero?
Silvia Malatesta
IMPOTENCIA
Decidido a escribir su mejor relato erótico, comenzó apasionadamente con los preliminares. Su ansiedad le jugó en contra, no lo pudo acabar.

jueves, 10 de abril de 2014

PUERTAS



De madera, de chapa, vidriadas

Altas, bajas, anchas, angostas

Internas, externas, de autos, de trenes, de subtes

De ascensores, de placares, bajo mesada

Con cerraduras, pasadores, cerrojos

Con cadenitas, candados o cerradas con alambre

De vaivén, electrónicas,

Con video portero o tranqueras

Cuántas puertas, madre mía

Para mí, las mejores son aquellas

Que nunca cierran, puertas abiertas

A la luz, al viento, a la libertad

Cuando las puertas están abiertas

Se ha vencido al miedo, hay alegría y fiesta

Cuando se cierran, ¡Ay! Cuando se cierran

La enfermedad que mata

La desconfianza, ciega

No podemos ver al otro

El otro no puede vernos

Tengamos nuestra puerta abierta

Nuestra puerta es la memoria

martes, 8 de abril de 2014

La pregunta

Este cuento fue seleccionado como finalista en el Concurso Internacional de Cuento y Poesía organizado por Editorial Mis Escritos en el año 2007. Fue el primer cuento con el que me animé a participar de un concurso. Fue publicado en la antología que la misma Editorial realiza con todos los cuentos finalistas y luego lo publiqué también en mi primer libro "Pan y Glicina" en el año 2010.

La Pregunta



Hoy me hizo la pregunta y tendré que salir a buscar otra. Yo soy coleccionista. Tengo varias colecciones pero la que más quiero es la que conforman las tarjetas que me regalan por el primer aniversario de novios.
Ellas me las devuelven cuando se van. Ya tengo doce.
Cuando cumplimos el año les regalo una tarjeta, luego las traigo aquí, a mi estancia, mi refugio.
Aquí pasamos un mes solitos, pero siempre llega la pregunta,
Pienso: ¿No pueden sólo disfrutar?
Siempre elijo chicas solas, que no tengan familia, porque son más accesibles, más queribles, más vulnerables,  y hubo de todo les digo.
La primera por ejemplo fue Marcela, con ella realmente conocí el amor. Un tiempo después me traicionó, pero ya la perdoné, el tiempo y traicionar a otras hace que todo se olvide.
La segunda, Ana, y la séptima, Federica eran hermanas, fue un error, lo sé, pero no pude evitarlo, no sabía que Ana tenía una hermana pero después ayude a que se reencontraran.
Con Paola, la quinta, fue sexo a primera vista y cuando estuvimos aquí, fuera de la vista de todos ella dijo que las ropas estaban de más. Tenía razón.
Me costó recuperarme de ese mes.
Después vino Mariela, -¡Que dulzura! Era liviana, era etérea. Su sonrisa, ¡ah! Su sonrisa. Derretía a los más duros.
Hoy es el día, trece meses ya llevamos con Andrea, mi adorada, mi amada, mi soñada.
Ella es la número trece. Como siempre, como con todas, salimos a caminar bordeando el lago y al llegar al otro lado, el más solitario,  hizo la pregunta, la misma pregunta que las otras:

¿Qué son esas doce cruces?

¿Qué son esas once cruces?

¿Qué son esas diez cruces?